Él me ha preguntado muchas veces que cuándo voy a volver a escribir en mi blog.
Él dice que le gusta mi blog, que no lo deje abandonado.
Con él hablamos de muchas cosas, él me conoce bien.
Él dice que debiera escribir de eso.
Él dice que yo sé mucho de eso.
Yo le digo que me da un poco de miedo escribir sobre eso.
Él me pregunta por qué me da miedo.
Yo le digo porque hay gente de mi trabajo que me lee.
Él me dice que eso es algo natural y hermoso y que todos debiéramos ser capaces de hablar de eso.
Él insiste en que escriba de eso.
¿Y yo qué puedo decirle? ¿Cómo puedo negarle algo a él cuando ha estado a mi lado muchas veces y ha sido un gran apoyo para mí durante estos últimos años? No puedo negarle nada a él.
Él sabe que a mí me gusta mucho eso y que me gusta hablar de eso, sobre todo con él. Él sabe que disfruto de eso, pero que también he tenido muchas dificultades a la hora de encontrar alguien con quien disfrutar de eso plenamente. Porque ojalá todos los hombres fueran como él. Así se podría disfrutar plenamente con cualquiera.
Eso... eso... apuesto que ya saben de qué hablo. Lo que más vende, lo más usado en la publicidad, lo que todos quisieran gozar, lo que causa más problemas de pareja... No lo sabré yo...
Recuerdo un hombre con el que salí. Siempre me quedó la duda de si romper con él fue lo correcto o no. Era un hombre muy inteligente y cariñoso y al que admiraba muchísimo. Me atraía mucho más por eso, por la admiración que sentía. Además de que su olor me fascinaba. O tal vez eran sus hormonas. Estar abrazada a él sintiendo su piel me enloquecía. Sin embargo nunca pude más que respirar su piel por encima de su ropa. Nunca pudimos disfrutar de eso porque él creía que tenía que esperar a casarse.
Siempre me quedó la duda de qué hubiera pasado si hubiéramos seguido juntos. Siempre me quedó ese saborcito amargo. Nunca pudimos llegar a un punto intermedio. Ninguno de los dos quiso transar. ¿Faltó madurez? ¿Faltó amor?
Al final aún no he hablado nada de eso. Jajaja... Él me dice que hable de mis apreciaciones, de mis experiencias o que dé algún consejo... No es que yo sea una experta del tema, para nada. Pero él sabe que yo leo bastante del tema y por eso se aprovecha y me pide que escriba esto.
Yo creo que el mejor consejo que se puede dar es aprender a conocerse. Tomarse el tiempo de descubrir tu cuerpo. Tocarse. Gustarse. Observarse. Explorarse y descubrir qué te gusta y qué no, qué te estimula, con qué intensidad, con qué variantes. Saber cuáles son tus límites. No se puede pretender que tu pareja sepa darte placer si tú no sabes qué es lo que te gusta. Es fundamental.

Habla con esa persona de eso antes de llegar a eso. Habla de eso naturalmente o deja claro qué es lo que quieres. Habla también de qué harán para protegerse de embarazos o ETSs. Si son dos personas que van a llegar a eso, quiere decir que los dos son adultos y lo suficientemente maduros (?) como para poder hablar del tema. Así creo que te puedes ahorrar malas experiencias (tanto de eso como emocionales) y puedes saber un poco cómo es esa persona con la que vas a estar. Si no es capaz de hablar de eso contigo antes, no me parece que sea una buena inversión de tiempo. Y si no te gusta lo que te dice o no quieren lo mismo, pues, hasta la vista, mucho gusto en conocerte y que encuentres a alguien que quiera lo mismo. :))
No digo que sean los mejores consejos del mundo, pero son los que a mí me ha enseñado la experiencia y son los que ahora sigo. :)


























